El precio de la impresión de un producto en papel se ve afectado por múltiples elementos. El tipo y volumen de papel que se utiliza (con volúmenes más grandes generalmente produciendo costos unitarios más bajos) se considera de gran importancia. Otros elementos incluyen la complejidad del diseño, el número de colores, efectos especiales y gráficos intrincados, todos los cuales añaden a los costos. Además, las diferencias de gastos surgen del tipo de impresión empleado: la impresión offset, por ejemplo, es más económica para pedidos a granel, mientras que la impresión digital es mejor para pequeñas cantidades, aunque ofrece costos más bajos en grandes volúmenes. También, la calidad del papel utilizado, el stock y los retoques finales como laminación o embossing contribuyen a los gastos. Además, costos adicionales provienen del encuadernado, corte con matriz y hasta el envío. Familiarizarse con estos determinantes de costo permite a los clientes planificar con antelación teniendo en cuenta el presupuesto, la calidad y la cantidad para proyectos de impresión de productos en papel que tienen la intención de llevar a cabo.